Es fácil no notar que apretamos la mandíbula
La concentración, el estrés y las pantallas pueden acompañarse de tensión en la mandíbula, la frente o las sienes. Una breve observación puede revelar el hábito.
El dolor necesita una consulta adecuada
El dolor persistente, la limitación de movimiento o los chasquidos importantes deben consultarse con un médico o fisioterapeuta especializado.
