Una conversación sin prisas
Pregunto por el bienestar, el cuidado de la piel, las tensiones y la información de salud relevante. También puedes explicar tus expectativas y lo que prefieres evitar.
Sigues participando durante la terapia
Puedes pedir una presión más suave, otra postura o una pausa en cualquier momento. Al final queda tiempo para volver poco a poco y recibir indicaciones sencillas.
