No existe un único resultado correcto
Una persona puede notar ligereza, otra somnolencia y otra simplemente una agradable sensación de descanso.
La ausencia de un cambio espectacular no significa que la sesión haya sido incompleta.
Reserva el resto del día para observar
Elige productos conocidos, bebe agua según tu ritmo habitual y evita juzgar cada pequeño cambio.
El organismo no tiene que responder exactamente igual después de cada visita.
Los síntomas preocupantes requieren contacto
El dolor persistente, un malestar intenso o una reacción que te preocupe son motivos para comunicarte.
Si hace falta un diagnóstico, la consulta médica sigue siendo la dirección adecuada.
La primera impresión no siempre es definitiva
Puedes sentirte de una manera justo después de la visita y de otra unas horas más tarde.
Date tiempo y evita sacar conclusiones amplias de un solo momento.
La siguiente sesión empieza con información nueva
Lo que observes después del primer encuentro ayuda a diseñar el siguiente plan.
La continuidad consiste en utilizar la experiencia con criterio, no en repetir una terapia idéntica.