El rostro participa en la expresión emocional
Los músculos faciales responden a la concentración, la sorpresa, el enfado y muchos otros estados.
El estrés prolongado puede acompañarse de mandíbula apretada o cejas elevadas.
No es un diagnóstico sencillo
Un rostro no revela toda la historia emocional de una persona.
Durante la terapia preguntamos por las sensaciones en vez de asignarles un significado preparado.
La conversación no exige detalles privados
Puedes decir simplemente que tienes un día difícil o que necesitas silencio sin explicar por qué.
La terapeuta debe usar esta información para apoyar el confort y no para interpretar tu historia.