Los límites entre zonas son convencionales
El rostro se mueve junto con la mandíbula y el cuello, mientras que la postura cotidiana puede influir en varios lugares a la vez.
Por eso la conversación no termina al señalar un solo punto.
Un alcance más amplio no significa mayor intensidad
Incluir el cuello y el escote puede hacerse de manera muy suave.
El alcance responde al confort y a las contraindicaciones, no a la idea de que más siempre es mejor.
Cada sesión puede ser diferente
El bienestar actual importa incluso en visitas regulares.
Una zona que necesitó atención la vez anterior puede dar paso a otra necesidad en un día distinto.
La respiración y la postura influyen en el confort
El apoyo de la cabeza, la posición de los hombros y la libertad para respirar se comprueban antes de empezar.
A veces un pequeño ajuste aporta más que aumentar la presión.
El alcance siempre permanece claro
Antes de pasar al cuello o al escote explico qué propongo y por qué.
Puedes elegir una zona menor y la sesión seguirá siendo completa y conscientemente planificada.