Una infección activa implica cambiar la fecha
La fiebre, una infección, el herpes activo, una lesión reciente de la piel y una inflamación importante son motivos para no comenzar la terapia.
Cambiar la cita protege tanto a la clienta como a la terapeuta.
Los procedimientos recientes necesitan tiempo
La medicina estética, la cirugía, los tratamientos dentales y los procedimientos cosméticos intensivos pueden exigir una pausa.
Lo más seguro es confirmar la fecha con el profesional que realizó el procedimiento.
La duda es motivo suficiente para conversar
No tienes que evaluar el riesgo por tu cuenta.
Una llamada breve permite reunir la información y decidir si la sesión puede realizarse o si antes hace falta una consulta médica.
Una lista no sustituye la entrevista
La misma información puede significar cosas distintas según el momento, la intensidad y las indicaciones del profesional responsable.
Por eso pregunto por el contexto en vez de decidir a partir de una sola palabra.
La seguridad importa más que la cita
Cambiar la fecha no es un fracaso ni una valoración de tu salud.
Es una decisión sensata cuando el cuerpo necesita tratamiento, tiempo de recuperación o una consulta adicional.