Empezamos conversando
Antes de comenzar pregunto por tu bienestar, las tensiones cotidianas, el cuidado de la piel y los procedimientos recientes. No es una formalidad. Nos permite decidir qué zonas pueden trabajarse y qué conviene evitar ese día.
También puedes contarme qué esperas y qué te genera dudas. La sesión tiene límites claros desde el principio y nunca tienes que adivinar qué ocurrirá después.
La sesión encuentra su propio ritmo
Babuu Therapy puede incluir el rostro, el cuello, el escote y determinadas zonas del cuerpo.
El orden y la intensidad nacen de la conversación y de tus respuestas, no de una lista fija que se repite para todo el mundo.
Un final sin prisas
Después de la parte manual queda tiempo para volver poco a poco y comentar brevemente las sensaciones.
Ese día conviene utilizar productos conocidos y no programar actividades muy exigentes justo después.
Cómo se prepara el espacio
La sala, los textiles y los accesorios se preparan antes de la visita, mientras que la luz, la temperatura y la postura pueden adaptarse a tu confort.
Los pequeños cambios suelen facilitar el descanso.
Qué conviene recordar después
No sales con una lista larga de obligaciones.
Si una indicación para casa resulta útil, es sencilla, segura y relacionada con lo que ocurrió realmente durante la sesión.